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¿Engordar por estrés? Manténte delgado a pesar de las tensiones

El aumento de peso a causa del estrés es un fenómeno muy común. Tenemos una cita tras otra y no nos queda tiempo para pensar en nuestra próxima comida ni para cocinar. Por lo tanto, comemos lo que tengamos a nuestro alcance, y por lo general, incluimos en nuestro menú las comidas rápidas, las que vienen listas del supermercado o las comidas nerviosas como los dulces. Pero este comportamiento nos pasará factura muy pronto: aumentaremos de peso rápidamente por el estrés.

Cómo el estrés ocasiona el aumento de peso

Las personas que están constantemente bajo la presión del tiempo y rendimiento, generalmente, no comen bien. Las comidas saludables son reemplazadas por comidas rápidas altas en calorías, que se consumen a toda prisa. El estrés mental a menudo cambia nuestros hábitos alimenticios y existe el riesgo de que este comportamiento se manifieste. Si nos recompensamos con patatas fritas y chocolates una y otra vez para crear un equilibrio emocional, nos programaremos y eventualmente, no podremos evitar reaccionar al estrés y engordar con el tiempo.

Cambios en el metabolismo debido a la grasa

La razón por la cual el estrés engorda tiene otras causas: la tensión crónica conduce a un cambio en el metabolismo. Las hormonas del estrés aumentan el apetito por los dulces y las grasas y promueven el almacenamiento de grasas. Esto último, se debe a que las personas estresadas tienen niveles más altos de insulina. Un aumento en el nivel de insulina inhibe la conversión de la grasa en energía, por lo que la quema de grasa es insuficiente. Como resultado, se almacena una mayor cantidad de grasa en los tejidos, lo que produce un aumento de peso y nos hace sentir mal en nuestro propio cuerpo.

Delgado a pesar del estrés

Si cada vez más eliges comer bocadillos saludables, el metabolismo cambia durante los períodos de estrés, pero si consumes menos calorías no activas el nivel de insulina, y por lo tanto, no se producirá el aumento de peso. El alimento rico en nutrientes generalmente conduce a una reducción en los niveles de lípidos en la sangre y ayuda al organismo a lidiar mejor con el estrés. Las comidas balanceadas y ricas en vitaminas pueden compensar los efectos negativos de una vida cotidiana cargada de estrés, por lo que el aumento de peso es limitado. Estos consejos te ayudarán a no engordar por el estrés:

Establece horas para tus comidas

Para que no recaiga tu rendimiento, tu cuerpo necesita energía constante. Planea una o dos comidas mientras trabajas y usa carbohidratos complejos y proteínas. Las verduras, los productos integrales y las legumbres son ideales, así como también, las frutas y el yogur. Si diariamente llevas al trabajo comida saludable preparada en casa, puedes llevar un mejor conteo de las calorías.

Céntrate en tu comida

No comas mientras estás de pie o caminando, siéntate y concéntrate en tu comida. Mastica bien y trata de comer de manera agradable y lenta, para que puedas sentir cuando estés satisfecho y no engordar debido al estrés.

Elige una buena comida para calmar tus nervios

En casos de estrés siempre es bueno alimentar el alma, pero en vez de dulces elige un puñado de nueces, alimentos ricos en proteínas como el queso o el requesón. Incluso también puedes comer un trozo de chocolate negro para estimular las hormonas de la felicidad.

Escucha tus necesidades

¿En realidad tienes hambre? ¿O son las supuestas ganas de comer más bien una fatiga o ganas de relajarte? Detente antes de consumir dulces. Tal vez prefieras tomar un baño caliente, recostarte en el sofá con un libro o relajarte a través de suaves ejercicios de yoga, para así evitar el aumento de peso.

Cuida más tu equilibrio

Las hormonas del estrés, como la adrenalina, que está significativamente relacionada con el aumento de peso, se pueden combatir mejor con el ejercicio. Incluso una corta caminata rápida a la hora del almuerzo puede tener un efecto positivo en tu salud. Equilibra tus alimentos permitiéndote comer frutas entre las comidas y cocinando en casa con ingredientes frescos los fines de semana.

Sé paciente contigo y con tu cuerpo

Los cambios de comportamiento siempre toman un poco de tiempo para consolidarse. Así que ten paciencia contigo mismo y con tu cuerpo. Para romper el círculo vicioso de comidas pocos saludables, es probablemente mejor si empiezas durante un fin de semana o en tus próximas vacaciones. Incluso unos pocos días de ayuno pueden ser un buen comienzo para una vida diaria más saludable. Presta atención a lo que es realmente beneficioso para tu cuerpo y tu alma, para que no aumentes de peso a causa del estrés.